Esta mañana eramos 3 angelitos, vestidas con camisa, maquilladas y limpitas fuimos hasta la dirección donde habíamos quedado con Rosa María, la señora de la inmobiliaria.
martes, 29 de septiembre de 2009
TENEMOS CASA!!
Esta mañana eramos 3 angelitos, vestidas con camisa, maquilladas y limpitas fuimos hasta la dirección donde habíamos quedado con Rosa María, la señora de la inmobiliaria.
lunes, 28 de septiembre de 2009
Fin de semana
Parece que las horas no alcanzan, cada día debiera tener al menos 500 horas para hacer todo lo que hace falta...
El sábado nos levantamos tempranito, desayuno rápido y nos fuimos Lana, Sara y yo a una agencia "Casa per Studenti". Al principio la cosa pintaba bien. Una chica colombiana trabajaba ahí y nos dijo que había 3 chicos que habían ido a ver un pico pero que si nosotras decíamos que sí que era para nosotras. Lo fuimos a ver y el lugar era perfecto! Las habitaciones grandes y con luz, bien equipada, buen lugar y buen precio. Estábamos decididas a quedárnoslo, pero los chicos armaron lio y dijeron que ellos lo habían visto antes... y se lo quedaron (la verdad es que era lo justo, pero nos dio mucha rabia que nos prometieran sin poder cumplir). Después nos enseñó otro piso, pero pedía mucho de adelanto... así que seguimos pensándolo.
Después de comer unos ravioli fríos, con la mano en un parque (horrible!), fuimos (cómo no!) a Informagiovanni. Ahí conocimos a 3 italianos: Mino, Angelo y Davide. Estuvieron toda la tarde ayudándonos a buscar anuncios. Estuvo divertido porque nosotras habíamos quedado con una chica Francesca que la llamábamos a las 7.15 para ir a ver su piso y mientras hablábamos de llamarla delante de los chicos y, de repente, Davide mira la dirección y el número y se da cuenta que era una amiga suya. Así que dijeron que iban a acompañarnos.
Aún era pronto así que seguimos ahí mirando anuncios y vimos como un chico ponía uno que era interesante. En el momento le dijimos a ver si podíamos verlo y nos llevó. Estaba bastante bien. Hoy nos contestan si nos hacen contrato o no.
Fuimos también a ver el piso de Francesca, pero estaba lejísimos así que le dijimos que no. Volvimos al Ostello para que Sara reservase una noche más y al volver a la habitación conocimos a Sabrina, una chica canaria que estudia arquitectura y con ella, después de arreglarnos un poco, fuimos para el centro.
Dimos una vuelta por toda la zona centro y había muchísima gente, no sé si porque son las fiestas de San Lorenzo, pero el ambiente estaba muy agradable. En algunas calles había puestos con productos artesanales de todo tipo… desde colgantes hasta sillas y desde cuadros hasta fulares…
Sara, Sabrina y yo íbamos un poco por libre y como estábamos bastante cansadas volvimos al Ostello bastante tempranito (tipo 1.00 am).
El domingo a la mañana todas agotadas, pero bajamos a desayunar de todas formas. Reservamos noche hasta el martes y nos cambiaron de habitación. Fue un poco lio cambiar todas las cosas, porque quieras que no vas asentándote y después es más difícil recoger. Pero bueno, recogimos las cosas, las llevamos a la nueva habitación y nos pusimos Sabrina y yo a llamar a pisos. Casi todos estaban ocupados y otros cuantos no querían españoles. A las 13.30 fuimos al centro, compramos unos sándwiches y comimos en la Piazza della Pilotta que tiene un parque hermoso.
Como ya dije antes son las fiestas de San Lorenzo, que consisten en una especie de feria medieval. A eso de las 15.30 más o menos empezaron a llegar a la Piazza della Pilotta grupos de gente que desfilaban por la ciudad. A medida que iban llegando, cada grupo hacía una representación de habilidad con unas banderas, al ritmo de los tambores y las cornetas.
Cuando llegaba el tercer grupo Sara y yo fuimos a sentarnos delante de todo, para estar descansadas y ver en primera fila. Había a mi lado una chiquita italiana que estaba parada y yo le dije que se sentase encima de mi rodilla… miró a sus padres buscando aprobación y como se la dieron se sentó encima. Se llamaba Alessandra y tenía cuatro años y medio. Le dije que me llamaba Maite y me dijo: ¿Maite? Con cara de total extrañeza (¿es eso un nombre?).
Cuando acabó todo, Sara volvió al Ostello a descansar y Sabrina y yo nos fuimos a la Piazza della Pilotta para descansar sobre la hierba. Estuvimos un rato ahí y después a hacer un poco de turismo: Piazza Duomo y callejeo. En otra pequeña plaza paramos a descansar y charlar y entonces, por fin, pude hablar con Anetxu. ¡Qué lindo hablarle!
Nos encontramos otra vez con Sara, de camino vimos a Mino que se quedó con nosotras y de a poco se fue sumando gente: más españoles y los otros dos italianos. Estuvimos en un par de bares, la gente tomando algo y algunas (como Sabrina y yo) charlando con la gente. Quería volver tempranito para poder conectarme y hablar con todos, pero nadie quería volver tan temprano como yo y no quería volver sola al Ostello. Así que volvimos recién para las 23.30 o así y, siendo domingo, me parecía tarde para charlar.
Hoy llevamos un día movidito, nos levantamos a las 8, bajamos a desayunas las 3 (Sara, Sabrina y yo) y nos duchamos para salir. A las 9.30 am estábamos en la oficina de relaciones internacionales de la uni donde nos terminaron de hacer casi todos los papeleos que necesitábamos. Sara se fue a su facultad, mientras Sabrina y yo íbamos a ver un piso. El señor con el que habíamos quedado no apareció y encima al llamarlo nos colgaba todo el tiempo. Pero casualmente pasaba por ahí el chico que nos enseñó el primer día 4 pisos y le pregunté si podíamos ir a ver con él algo. Así que nos sumamos y vimos un piso que estaba bastante bien aunque un poco lejos.
Volvimos al centro y fuimos al piso lindo del centro a ver si estaba el chico, pero no había nadie en casa. Ahora Sara y Sabrina fueron a comprar la comida y yo me quedé en la Piazza della Pilotta para poder terminar de escribir y que finalmente, tras un largo fin de semana sepan algo de mí.
Un bacio!
sábado, 26 de septiembre de 2009
Cerco casa
A eso de las 8.30 am me levanté para ir a desayunar. Tomé un croissant y cereales con leche, estaba rico. Después volví a la habitación a ducharme, ordenar un poco las cosas y planear un poco el día. Fui a buscar a Sara a su habitación y aún le faltaba ducharse, así que volví a mi habitación y me puse a ordenar archivos en la compu que tenía medio mal.
A eso de las 11.00 am salimos del Ostello camino a la ciudad, mochila a la espalda y con muchas cosas que hacer. Primero fuimos a la universidad a que nos firmasen un papel que tienen que mandar allá. En este lugar nos hicieron una especie de recibimiento Erasmus en el que nos dieron una carpeta con información sobre la ciudad, la universidad… Nos empezaron a hacer una especie de documento para el estudiante en el que los profesores ponen el examen al que uno se presenta y lo firman y después ponen la nota (una especie de libreta). Cuando mandé los papeles aquí tuve que adjuntar una foto que, supongo, sería para esto. El tema es que cuando la chica que nos estaba haciendo los papeles pegó mi foto y me lo dio para firmar… la de la foto no era yo! No sé que habrá pasado, pero afortunadamente llevaba una foto de mi encima y puso esa. Como no les andaban los ordenadores y no estaba Lara Buffetti, nos dijeron que volviéramos el lunes por la mañana a terminar estos trámites. Después de este papeleo fuimos a hablar otra vez con Tiziana Cordaro para ver si nos encontraba piso aunque fuese con Erasmus y nos dijo que volviéramos el lunes a hablar con ella.
Al salir de la uni fuimos a comer, nos asesinaron con el precio, pero la comida estaba riquísima. Terminamos de comer a eso de las 14.00 y teníamos hasta las 15.00 para llegar al lugar donde ayer quedamos con Sportello-Università Casa para ver cuatro departamentos. Parecía que iba a sobrarnos tiempo, pero llegamos justitas. De todas formas, el tipo de la agencia se retrasó muchísimo y el primer piso lo vimos con las dueñas de casa. La verdad es que después de haber visto los cuatro pisos me parece muy difícil elegir. Hay que tener en cuenta demasiadas cosas y me resulta muy difícil hacer un balance comparativo en el que alguna resalte sobre las demás.
Después de ver los pisos volvimos al centro y fuimos a Informagiovanni que es una oficina donde hay información para los jóvenes. Hay tablones llenos de anuncios de gente que busca casa, de gente que ofrece casa, de trabajo… Estuvimos mirando un rato pero estábamos muy cansadas, así que después de conseguir bastantes números volvimos al Ostello (compramos algo de cenar… cenamos a las 8!)
Al volver al Ostello me encontré con un señor que está con su hija y me dijo que ellos habían encontrado hoy, pero que tenían varios números a los que aún no habían llamado y que cuando llegara su hija que se pasaba por mi habitación.
Mientras estaba cenando vino la chica esta a mi habitación y me estuvo pasando varios números de habitaciones de “camera singola” en el centro de Parma. En la habitación también estaba Lana (la chica israelí de la habitación) y se acercó para ver qué me estaba dando esta chica y para ver qué tal me había ido en los pisos que había ido a visitar con Sara. Ella habla en italiano y le pedí a ver si podía ayudarme a llamar a estos números de teléfono y me dijo que sí pero que si podía ver si yo podía conectarme, que ella no podía. Yo tampoco podía así que pregunté en la recepción y me dijeron que estaba roto el módem y que no sabían cuándo iban a poder arreglarlo.
Lana iba a cenar acá en frente que hay un centro comercial, mientras ella cenaba yo me tomé un cappucino. Ahí llamó a varios lugares y mañana tengo que volver a llamar para ver si puedo ir a verlo. Mientras estábamos ahí llegó otra chica israelí que se queda en el Ostello (Sana).
Volvimos las tres juntas al Ostello y ahí conocí al hermano de Sana que la acompaña y ayuda a buscar casa. Se llama Anis, tiene 25 años es abogado y quiere venir a estudiar a Roma el año que viene medicina… está loco! Estuve hablando bastante con él y me estuvo contando la problemática de Medio Oriente. La verdad es que está bien poder hablar con gente que vive estos problemas día a día.
Mientras estaba hablando con ellos, hablamos también con un italiano que está parando en el Ostello (con tatoo del Che y pin de la ikurriña) y por lo visto no hablo tan mal italiano (juas,juas). Así que, de momento, con dos días lejos de casa no sólo empiezo a aprender otra lengua sino practicar mi inglés y “learn things from all over the world”.
Fino a domani! Ciao!
jueves, 24 de septiembre de 2009
Ilegalidades y demás
En la tierra de las mafias me ponen una multa, a la más legal de los mortales... algo irónico, ¿verdad?
