lunes, 14 de diciembre de 2009

Bratislava.Examen...

Llegamos ya de noche y hacía mucho frío. En varios taxis nos acercamos hasta el hostal donde nos recibieron y nos dieron una enorme habitación y otra donde sólo estaban 3, así que sacamos los colchones de ésta última y algunos dormimos en el suelo en la habitación grande. Nos cambiamos y nos quedamos ahí charlando un rato bastante largo…

A la mañana siguiente salimos del hostal bastante tarde, porque ya nos habían dicho que en la ciudad no había mucho que ver. Nos encontramos con una amiga de Manu (Erasmus en Palermo, amigo de la hermana de Caro). Ella nos hizo un poco de turismo por la ciudad llevándonos por la parte céntrica donde, por ser fechas cercanas a Navidad, había un montón de puestitos con comida, vino caliente (muy típico, por lo visto) y souvenirs para la ocasión.

Lo único un poco llamativo dela ciudad era el castillo al que nos acercamos a pesar de que estaba en obras y no se podía acceder a su interior. Las vistas desde el lugar eran maravillosas…

En general la ciudad era un tanto extraña. Por lo general en las calles no se veía a mucha gente, había algo más cerca de los puestitos, pero no mucha. Además, la gente parecía no hablar o hacerlo muy bajito y desde luego no se reían. La chica esta que ñestaba ahí de Erasmus, decía que era terrible lo poco que la gente se rie ahí. Por ejemplo un conocido de ella se había subido a un autobús riéndose y una señora le había mandado callarse, diciéndole que eso era de mala educación o algo por el estilo.

Después de ver el castillo fuimos a comer la comida típica del lugar en un restaurante muy lindo. Todos pedimos lo más típico que es una sopa de ajo que la sirven dentro de un pan vaciado y queso frito. La verdad es que estaba muy rico.

A pesar de la extrañeza de la ciudad a mí me gustó o, al menos, no me disgustó como a casi todo el resto de la gente.

Sensación final: EXTRAÑEZA.

Después de un viajecito en avión hasta Bérgamo y otro en autobús hasta Milano tuvimos que dormir en la estación de tren. Sabela, Lidia y yo nos acurrucamos, nos tapamos un poco e intentamos dormir, mientras las demás charlaban o jubagan a cartas o hacían nada. Pasamos ahí desde la 1.00 hasta las 5.15, hora a la que salía el tren hacia Parma. Después de una horita y media de viaje agradable y calentito llegamos por fin a casa.

Tras una ducha y un intento de ponerme a estudiar y ver que era imposible debido al cansancio, me tiré un rato a dormir y después me levanté lo antes posible a estudiar. Estuve estudiando un poco y a dormir, que al día siguiente tenía un examen que tenía que aprobar.

A la mañana siguiente estuve a punto de no ir al examen porque no tenía ni idea! No había terminado siquiera de leerme el temario, así que estaba muerta de miedo, pero Sabrina me animó a que fuese, ya que no tenía nada que perder.

Así que me presenté y al día siguiente recibí un mensaje de Rocío (compañera de clase) diciéndome que había sacado un 24 sobre 30 en el examen. Segunda parte felizmente aprobada.

(Próximamente Torino y París en cartelera)

3 comentarios:

  1. Guau!!! Qué fiera!!!
    Esa es mi Mai!!!
    Aunque la nueva conciencia que estoy adquiriendo me dice que deberías haber estudiado más!!! ¬¬
    Pero zorionak!
    ¿Cómo que te vas otra vez? Jo, no paras!
    A este paso, vas a venir de vacaciones a Bilbo!! jeje
    Bueno guapa, ondo pasa ta gutxi gasta!!!
    Y sobre todo, cuidate mucho!!!!!!
    Besos!!

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  2. Zorionak por el exámen ^^
    Explícales a éstas cómo se hace eso de aprobar sin estudiar, que seguro que te lo agradecen XD
    Musus y cuídate ^^

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  3. Diossss, copiaré 100 veces, examen no lleva tilde, nooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo

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